Test Drive: Peugeot 206
Creamfields 1.9 Diesel 5 puertas.
El Peugeot 206 fue presentado en Argentina en el mes
de Marzo de 1999. Se trataba de la versión fabricada en
Francia. Nosotros pudimos compartir dicho acontecimiento
que se realizó en el sur de nuestro país, más
precisamente en San Martín de los Andes, provincia del
Neuquén, con una prueba dinámica que comenzó en San
Carlos de Bariloche, en Río Negro, y finalizó en dicha
ciudad neuquina luego de recorrer 265 Km.
Posteriormente, en Agosto de ese mismo año, el 206
comenzó a producirse en la planta industrial que Peugeot
posee en la localidad de El Palomar, provincia de Buenos
Aires.
Desde su lanzamiento el 206 lleva vendidas en el
mercado local más de 55.000 unidades, lo que demuestra a
las claras la gran aceptación que Peugeot tiene entre el
público argentino, que la ha llevado a ser considerada
una de las marcas preferidas del mercado automotor.
¿Por qué la versión que probamos se llama
Creamfields?
Desde la primera edición de Creamfields, en Liverpool
en 1998, miles de personas se reúnen anualmente en un
predio de grandes dimensiones para disfrutar durante todo
un día de los sets de los dj's internacionales más
destacados y los shows en vivo de reconocidas bandas.
Como en 2001 y 2002, el año pasado Buenos Aires fue
nuevamente sede de este festival para Latinoamérica de
la música electrónica más importante del mundo, y
Peugeot no sólo fue title sponsor de Creamfields Buenos
Aires, sino que lanzó en simultáneo el 206 Creamfields,
primer auto del mundo con la denominación de este
importante evento internacional.
Con un volumen inédito para una serie especial (870
unidades), el 206 Creamfields posee atributos
diferenciadores como: faros lisos, espejos retrovisores
color carrocería, faros antiniebla delanteros, paragolpe
delantero deportivo, apoya cabezas anulares regulables,
asiento trasero rebatible 1/3 - 2/3, apoya cabezas
traseros. A la vez refuerza su look con las butacas
delanteras sport, tapizados exclusivos, pomo de palanca
de cambios en aluminio, consola central de la plancha en
gris carbono e identificación "Creamfields".
Cabe destacar, además, que este modelo se ha
caracterizado también por ofrecer ediciones limitadas de
reconocido éxito como las versiones Rallye o Quiksilver,
consolidando sus conquistas deportivas y destacando el
espíritu joven de la Marca.
Aprovechando nuestras vacaciones pudimos probar el
Peugeot 206 Creamfields 1.9 Diesel 5 Puertas en nuestro
viaje hacia la ciudad atlántica de Villa Gesell (Buenos
Aires). En total fueron 1.500 kilómetros los que
recorrimos con el vehículo, cuyas conclusiones fueron
altamente positivas.
Comenzaremos por su ya conocido aspecto exterior, en
donde sobresalen nítidamente su agresiva trompa con sus
generosos faros de policarbonato de alto impacto, y el
capot con perfil de cuña y rejillas ubicadas sobre el
lado del pasajero; el paragolpe, de forma envolvente,
aloja los dos faros antiniebla delanteros.
Su amplio parabrisas, de gran inclinación, mejora la
luminosidad interior al igual que la generosa superficie
vidriada que brinda mayor visibilidad. Su perfil exhibe
una línea de cintura baja que asciende con suavidad
hacia la parte trasera, para rematar con la compacta y
curvilínea sección posterior remarcada por un baúl
corto, de cierto aire deportivo, cuyo portón -con limpia
y lava luneta- incorpora la tercera luz de stop. También
se hacen notar sus generosas y agradables luces
posteriores. Tiene cierre centralizado de puertas con
comando a distancia. Las llantas de son de 14" que
montan neumáticos sin cámara 185/65 R 14 86 H.
A pesar de tener nada más que 3.835 mm. de largo
total y 1.652 mm. de ancho exterior, con 2.442 mm. de
distancia entre ejes, el 206 tiene un buen espacio
interior (1.357 mm. de ancho a la altura de los codos de
los pasajeros delanteros) en el que pueden viajar
cómodamente 4 personas adultas y, en nuestro caso,
también una perra Labradora.
Cuenta con volante regulable en altura, y una consola
central donde se encuentra la radio AM/FM con reproductor
de CD y los mandos de la calefacción y el aire
acondicionado. Posee una amplia guantera, en cuya tapa se
pueden ubicar la documentación de a bordo y otros
elementos.
El tablero es muy completo, con 4 relojes indicadores
de: nivel de combustible, temperatura del líquido
refrigerante, velocidad y tacómetro. Cuenta con
señalización digitalizada de: kilómetros recorridos,
parcial y total; período de revisiones; nivel de aceite
del motor; y también por luces testigo se señala, entre
otras informaciones, la carga de la batería; presión de
aceite del motor; autodiagnosis del motor; de
precalentamiento del motor diesel; cinturón de seguridad
no abrochado; y muchos otros detalles más que hacen que
el conductor -con un simple vistazo- tenga una rápida y
amplia situación sobre el funcionamiento del vehículo.
En el centro del tablero está ubicada una pantalla
multifunción que permite ver fecha y hora, sintonía de
la radio y CD, y otras informaciones de mucha utilidad.
También se encuentra el accionamiento para las balizas.
El Peugeot 206 tiene un suave andar; es ágil tanto en
ciudad como en ruta, aún sin contar con el clásico
motor HDI. Nuestra unidad estaba equipada con el impulsor
DW8B a inyección, de 1868 cc. de cilindrada y 70 CV a
4600 rpm., de excelente prestación, que le permite
desarrollar una velocidad máxima de 160 km/h. Acelera de
0 a 100 km. en 16.1 segundos.
La transmisión está compuesta por una caja/puente de
tracción delantera con comando manual, de 5 velocidades
y M.A. Los cambios son suaves y precisos.
Transitando en la ciudad el consumo de combustible
está en el orden de los 7.8 litros cada 100 Km; mientras
que en ruta y a una velocidad constante de 100 Km/h. baja
considerablemente a 4.5 libros cada 100 km. Este valor le
permite tener una autonomía de aproximadamente 1000 Km.
(el tanque tiene una capacidad de carga de 50 litros).
Las suspensiones independientes en las cuatro ruedas
le brindan un especial confort de marcha, con cualidades
dinámicas excelentes. El tren delantero de tipo Mc
Pherson comprende resortes helicoidales, amortiguadores
presurizados y barras estabilizadoras. El tren trasero,
de brazos arrastrados, incluye amortiguadores
hidráulicos y dos barras de torsión.
Si de seguridad se trata, el habitáculo del 206 está
preservado eficazmente; inclusive en caso de choques
asimétricos. Para ello se lo dotó de refuerzos a nivel
delantero, laterales, puertas, pilares medianos y techo.
El bloque delantero ha sido preparado para absorber
eficientemente la energía en caso de choque frontal.
Los airbags del conductor y acompañante potencian el
rubro seguridad. Otro de los elementos que aportan en
este tema son los cinturones de seguridad: los dos
delanteros son inerciales y regulables en altura, con
pretensores pirotécnicos, mientras que los traseros son:
dos inerciales y el restante ventral. Los cinco
apoyacabezas son regulables.
A pesar de los 5 años que ya lleva desde su
introducción en el mercado argentino, el Peugeot 206
tiene aún muchas cosas por descubrir. Nosotros
señalamos en este informe sólo algunas de ellas...
Textos y Fotos Héctor O.
Losino
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