Timo Mäkinen
Ninguna otra ciudad tiene una tradición automovilística tan profundamente arraigada en su historia como Monte Carlo. MINI ha tenido un éxito tremendo en el principado, especialmente en 1965, cuando el legendario Mini Cooper S, conducido por Timo Mäkinen y su copiloto Paul Easter, ganó el Rally de Monte Carlo. Sigue leyendo
Han pasado 56 años, pero los recuerdos del gran triunfo conseguido por el pequeño vehículo con el número de salida 37 apenas se han desvanecido. En 1964, el Mini Cooper S clásico consiguió la primera de tres victorias generales en el legendario Rally de Montecarlo. Al volante: el entonces piloto de rallies de Irlanda del Norte de 30 años, Patrick “Paddy” Hopkirk. Sigue leyendo





