El 23 de septiembre de 1991 salía de la línea de montaje de la planta industrial de Pacheco la última unidad producida de ese modelo que atravesó generaciones de argentinos y las más variadas prestaciones.

La Argentina, a finales de los 50 y comienzos de los 60, desarrollaba una fuerte política en la industria automotriz impulsada por el gobierno del entonces Presidente Arturo Frondizi y comenzaban a producirse todo tipo de vehículos aptos para las más diversas actividades.

Tiempo de nacer

Las fábricas competían con el lanzamiento de sus nuevos modelos: GM lanzaba el Chevrolet 400, IKA lo hacía con el Rambler, Chrysler presentaba el Valiant I y Ford inauguraba en 1961 su planta de Pacheco, el impulso era incontenible, a todo esto debía sumarse la industria de autopartes como rulemanes, bujías, pistones, bielas, embragues, etc.

La Ford de Detroit creó el Falcon en 1957 y lo catalogaron como un auto compacto comparado con los parámetros de la industria automotriz de los Estados Unidos y cinco años más tarde llegó a nuestro país para ser ensamblado en la planta que Ford todavía habitaba en el barrio de la Boca.

El impacto fue netamente favorable para el «gusto argentino» y el 15 de julio de 1963 salió de la nueva planta de Pacheco el primer Falcon nacional. Las 5.000 unidades previstas fueron vendidas totalmente, para el año siguiente la producción se duplicó y en 1965 era el auto más vendido del país con 15.000 vehículos anuales.

La popularidad del Falcon alcanzó dimensiones impensadas, tanto que su nombre fue adoptado para nominar a una tira costumbrista de TV llamada «La familia Falcon» protagonizada por Pedro Quartucci y Elina Colomer encarnando a un clásico matrimonio argentino al frente de una numerosa familia, el programa continuó en pantalla hasta 1969.

El Ford Falcon fue taxi, patrullero, fue el auto aspiracional de la clase media, y también tuvo su versión de lujo con el «Futura» dotado de detalles de confort, techo vinílico, butacas delanteras individuales en reemplazo del asiento enterizo y consola central como gran novedad.

En 1967, la gama se amplió con la Rural y años más tarde llegó la popular Ranchero, una pick-up para carga de 600 kilos que encontró rápidamente su lugar en el mercado.

También los motores fueron alcanzando mayor potencia partiendo de uno de 3.000 cc. con 116 CV hasta llegar al motor 221 SP con 166 CV que impulsaba al codiciado Sprint que todavía hoy tiene sus adeptos incondicionales.

También se lució en la competición deportiva

El primer Ford Falcon en Turismo Carretera apareció en 1964, épocas donde los llamados «compactos», que tuvieron su primer eslabón en el «Chevitú», y Ford no podía demorar su respuesta. El debut ocurrió en 1964 en manos de Rodolfo de Álzaga finalizando 11°, siendo el propio «Rolo» el que le dio su primera victoria en el Pan de Azúcar en Córdoba.

Su primera consagración como auto campeón de TC llegó de la mano de Héctor Luis Gradassi en 1972 y un año después fue Nasif Estéfano el «campeón póstumo»; la cadena de éxitos continuó hasta 1978 hasta que el equipo oficial de la Comisión se disolvió para siempre. En total, el modelo Falcon atesora 22 conquistas, la última con Mariano Werner en 2020.

Resistió el paso del tiempo

Con distintas actualizaciones estéticas, el Falcon mantuvo su posición entre los más vendidos pese a la llegada de los importados con innovaciones técnicas y diseños de vanguardia. En 1980 tuvo más de 34.000 unidades vendidas, la segunda marca de su historia muy cerca de la obtenida en 1973 con 35.500.

Al final del camino se fabricaron casi medio millón de unidades de este clásico argentino, el mismo que alguna vez fue bautizado como «el Ford T del año 2000».

Motores a Pleno® nace en 1991 y desde entonces nos encargamos de informar todo lo referente al automovilismo y motociclismo deportivo y las novedades de la Industria Automotriz. Ha pasado por diferentes formatos como la radio o la TV por cable, y desde el año 2000 lanzamos la primera versión del sitio en internet que funciona ininterrumpidamente hasta la actualidad. Motores a Pleno® está registrado en el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial bajo el número 2.761.752. Por lo tanto, toda persona o medio que lo utilice está usurpando una marca que no le pertenece y podría ser pasible de las acciones que correspondan.

Visita la web oficial de Michelin Argentina

FIAT: ¡Mirá el comercial ahora!

Visita la web oficial de Jeep Argentina